Sólo 15.5% de los empleos tecnológicos en México son ocupados por mujeres: un reto para la competitividad empresarial
- ESSAD SC

- 19 mar
- 3 min de lectura

La baja participación femenina en tecnología no sólo refleja una brecha de género: también limita la innovación, la productividad y la capacidad de las empresas mexicanas para responder a la transformación digital.
En México, la brecha de género en el sector tecnológico sigue siendo profunda. De acuerdo con datos del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), en 2023 apenas el 15.5% de los empleos tecnológicos en el país fueron ocupados por mujeres, una cifra incluso menor al promedio de América Latina, donde la participación femenina en tecnología alcanza el 23%.
Este rezago ocurre en un momento en el que la digitalización, la automatización y la inteligencia artificial están redefiniendo los perfiles estratégicos dentro de las organizaciones. Para las empresas, esta disparidad no sólo representa un desafío en materia de inclusión, sino también una barrera para fortalecer su competitividad y ampliar su base de talento calificado.
Menor participación laboral femenina, mayor presión para las empresas
La desigualdad comienza desde la incorporación al mercado laboral. Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), sólo el 47% de las mujeres mexicanas participa en la fuerza laboral, frente al 83% de los hombres.
Esta diferencia refleja un problema estructural que impacta directamente en la disponibilidad de talento para sectores de alta demanda, como tecnología, análisis de datos, desarrollo de software, ciberseguridad y transformación digital.
Para directores generales, líderes de Recursos Humanos y áreas financieras, esta realidad exige una revisión profunda de sus estrategias de atracción, desarrollo y retención de talento.
La brecha salarial sigue siendo uno de los principales obstáculos
La desigualdad también se manifiesta en la remuneración. De acuerdo con el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), los hombres en México perciben, en promedio, un ingreso laboral por hora 34.2% mayor que el de las mujeres.
“Esta brecha salarial es una de las más amplias a nivel internacional y representa una barrera significativa para la igualdad de género en el ámbito laboral”, asegura Emma Cruz, responsable del servicio de RPO Especializado en ESSAD.
Desde una perspectiva empresarial, mantener diferencias salariales no justificadas no sólo afecta la cultura organizacional y la reputación corporativa, sino que también reduce la capacidad de las compañías para posicionarse como empleadores competitivos en mercados donde el talento especializado es cada vez más escaso.
Tres barreras que frenan la inclusión femenina en tecnología
De acuerdo con especialistas de ESSAD, cerrar la brecha de género en el sector tecnológico requiere atender, al menos, tres factores clave:
1. Segregación ocupacional
Las mujeres continúan subrepresentadas en posiciones técnicas, especializadas y de liderazgo dentro de la industria tecnológica. Esta concentración en menos funciones limita su crecimiento profesional y reduce la diversidad en espacios de decisión.
2. Falta de referentes femeninos
La ausencia de modelos visibles en posiciones estratégicas desalienta a nuevas generaciones a elegir carreras STEM o proyectarse dentro del ecosistema tecnológico. La visibilidad importa porque transforma aspiraciones en posibilidades reales.
3. Persistencia de estereotipos de género
Aún prevalecen ideas que asocian la tecnología, la ingeniería o la analítica avanzada con perfiles predominantemente masculinos. Estos sesgos afectan tanto la contratación como la promoción interna y el acceso a oportunidades de desarrollo.
La inclusión femenina en tecnología ya es una decisión estratégica
Cada vez más organizaciones entienden que impulsar la participación de las mujeres en áreas STEM no es sólo una acción de responsabilidad social, sino una decisión estratégica de negocio.
Existen iniciativas que ya están generando impacto. Un ejemplo es Impulso STEM, programa implementado por Iberdrola México para promover el talento femenino en disciplinas científicas y tecnológicas mediante becas y acompañamiento académico.
Sin embargo, para que estos esfuerzos se traduzcan en cambios sostenibles, las empresas necesitan ir más allá de las iniciativas aisladas y construir políticas integrales que incluyan:
procesos de reclutamiento más inclusivos,
esquemas salariales transparentes,
programas de mentoría y desarrollo de liderazgo,
indicadores de diversidad vinculados a objetivos de negocio,
y culturas organizacionales que favorezcan la equidad real.
Diversidad tecnológica: una ventaja competitiva para las empresas mexicanas
“La conmemoración del Día Internacional de la Mujer nos recuerda la importancia de continuar trabajando hacia la equidad de género en todos los sectores, especialmente en la tecnología. Fomentar la inclusión femenina no sólo es un imperativo ético, sino también una estrategia que enriquecerá al sector con diversidad de perspectivas y talentos, potenciando la innovación y el desarrollo económico del país”, afirma Emma Cruz.
Para México, ampliar la participación femenina en tecnología será clave para enfrentar la escasez de talento especializado y elevar la capacidad de innovación de las organizaciones. Para las empresas, el mensaje es claro: la equidad de género ya no puede verse como una conversación paralela, sino como una condición para crecer, competir y sostenerse en el futuro digital.
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